- Dejar de tomar alguna de las comidas, a menudo el desayuno y la cena. Esto aumenta la ansiedad, provocando que comamos más.
- Cenar fruta. La fruta nos aporta hidratos de carbono de absorción rápida que si no los quemamos se transforman en grasa.
- Menús de plato único. El cuerpo necesita pequeñas dosis de proteínas para que algunas funciones del organismo no se resientan.
- Hacer dieta por cuenta propia. Puede provocar graves carencias nutricionales y que cada vez sea más difícil adelgazar.
- Perder kilos rápidamente sin calidad alimentaria. La carencia de nutrientes puede implicar procesos vitales del organismo.
- El engaño de los productos light. Que un producto tenga menos calorías no significa que podamos abusar de él.
- Descuidar la alimentación durante el fin de semana. La regularidad caracteriza a una dieta. No vale saltársela el fin de semana, se puede ser más flexible con algunos alimentos pero sin abandonar el plan nutricional.
Espero que os hayan servido estos apuntes.

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